FELIZ DÍA DEL ORGULLO

De madrugada me entero que hoy ha sido el día del orgullo.

Y no sé si lo digo con pena o con alegría.

Podría decirlo con pena si me da por pensar que podría no haber tenido ningún eco mediático y que por eso me he enterado de madrugada y de casualidad.

Podría decirlo con alegría si me da por pensar que el tema está tan normalizado y tan asumido y tan aceptado, que ya no tiene tanta repercusión como pudiera tener antes.

Supongo que la diferencia o el matiz habría que buscarlo en los propios protagonistas, y habría que preguntarles si la de hoy ha sido una jornada de lucha o una jornada de celebración.

A veces el azar gusta de jugar caprichosamente conmigo y, sin saber nada, esta semana vi la película “Mi nombre es Harvey Milk”. No la puedo recomendar porque la vida me ha enseñado que sobre gustos no hay normas, pero puedo decir que me encantó. Lo cierto es que la elegí por el actor y no tenía ni idea de qué iba, otras veces reconozco que me leo hasta resúmenes para saber de qué tratan, pero esta vez me dejé llevar por Sean Penn, y mereció la pena.

Por si acaso, no quisiera destriparla, pero me llamó la atención lo que consiguió lograr en ocho años y sobre todo que hace cuatro días como quien dice, a uno le pegaban cuatro tiros por defender derechos tan elementales.

Desde mi agnosticismo firme y meditado y con todo mi respeto y tolerancia hacia todo el mundo, no dejo de asombrarme del daño que ha hecho, hace y hará la religión en el mundo.

Felicidades a todas las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, porque hoy fue su día.

EL ABURRIMIENTO ES LA MEDIDA DEL TIEMPO

El aburrimiento es la medida del tiempo.

Supongo que la frase no es mía, que en algún sitio la habré leído y me la he apropiado, pero no por eso deja de tener validez, casi todo lo contrario.

Decir que no he tenido tiempo de escribir en toda la semana sería inexacto, creo que lo justo sería decir que he tenido el tiempo ocupado en otras cosas, ni más ni menos importantes, simplemente, otras cosas.

Sé que aunque lo intente, y no quiera, suelo quejarme mucho por aquí, quizás por eso ahora me cuesta trabajo escribir, porque las cosas me van moderadamente bien.

He recibido algo parecido a un ascenso en el trabajo, es verano y me encuentro estupendamente porque aunque no se ajuste a la definición de la OMS, la ausencia de dolores para mí es salud.

Y el tiempo se me escapa como arena de la playa en las manos al cerrar los puños. Creo que eso es que tengo el aburrimiento olvidado y no paro de hacer cosas.

Y ya que no me canso de decir lo malo, también he de decir lo bueno, y creo oportuno sacar a colación la sarcástica frase de donde hay alegría que se vea, el que tenga pena que rabie.

Efectivamente el que tenga pena que rabie, sin desear mal a nadie, porque a veces esa frase me sacó del negativismo. Creo que cuando uno puede reír, debe hacerlo, porque a llorar siempre hay tiempo y lágrimas ya he derramado muchas. Aún no he contado a nadie lo de mi mejora laboral porque me parece hasta cierto punto insultante en los tiempos que corren. Cada día que pasa las cosas parecen ponerse peor, pero parece que sigo en mi línea, a contracorriente, y las cosas me van bien cuando a todos parecen ir mal.

Pues nada, me toca reír y debo hacerlo, lo que no toca es burla porque nunca lo hice y trataré de no hacerlo jamás, pero lo que es reír, tengo que hacerlo, porque se me escapa muy rápido el tiempo, y no se puede perder ninguna oportunidad de reír, y lo dice un pesimista arrepentido.

¡A MI MALA SALUD!

En el trabajo usamos vehículos de alquiler. Desgraciadamente me toca ir mucho por el taller, en cuyo interior se encuentra la oficina. La verdad es que no recuerdo que me tratasen bien nunca, a excepción de un mecánico que hasta ahora siempre se ha mostrado agradable y correcto, del resto sólo tengo recuerdo de malas caras, insípidas contestaciones y hasta algún enfado.

En el fondo soy buena persona y suelo disculparlo, quizás tengan mucho trabajo, estén mal pagados e indudablemente, yo sólo voy a llevarles trabajo.

Sé que algún problema han tenido por parte de la dirección debido a quejas por mala atención. La verdad que yo nunca he ido con cuentos de que me trataran mal ni nada de eso, y creo que por esa razón me suelen derivar a mí la mayor parte de las averías de los vehículos.

Por parte de la casa que alquila los vehículos saben de sobra que yo ni pincho ni corto, que soy un mandado y quizás por eso me traten con desgana y, por qué negarlo, mal.

El viernes por la mañana me presenté con una furgoneta a la que se le había doblado un protector que al hacer contacto con alguna pieza del motor vibraba y desprendía un ruido infernal. La pieza en cuestión es el cubre-cárter. No era la primera vez que ocurría y por eso sabía que la reparación era tan sencilla como desdoblarla y ponerle un tornillo que se había desprendido.

Tras tenerme más de diez minutos en la puerta, atender y hacer varias llamadas y colar a una persona, me dice que no tiene ninguna máquina elevadora en ese momento libre, que si quiero puedo dejarle un número de teléfono y que ya me llamaría.

Huelga decir que ni me llamó ni se acordó más.

Hoy por la tarde volví por allí y mientras esperaba de nuevo en la puerta de la oficina, vino un mecánico, me pidió las llaves y metió la furgoneta al taller. Yo seguía a la puerta de la oficina distraído en lo que hacía el mecánico con la furgoneta hasta que me sacó de mi obnubilación la chica preguntándome que qué quería.

-          Vengo por el cubre-cárter de la furgoneta que quedaste en llamarme el viernes, pero creo que ya está un mecánico con ello.

-          ¡Ah, vale!, ¿te importaría esperar fuera?.

Me hubiera gustado contenerme, pero no pude . Me puse de muy mala hostia. Afortunadamente el sol y el tabaco lograron calmarme. Al poco, la verdad que no más de diez minutos, el mecánico salió a la calle a avisarme que ya estaba y que si hacía el favor de pasar a firmar el parte, un justificante de que se había solucionado la avería, puro trámite, todo hay que decirlo. Pasé, firmé y la verdad que sin mucho entusiasmo me despedí educadamente.

Para abandonar la oficina hay que recorrer un pequeño trecho por el interior del taller. No habiendo recorrido cuatro pasos, encuentro en el suelo un billete. Instintivamente lo recojo, me doy media vuelta y vuelvo con él en la mano a la oficina y cuando estoy entrando por la puerta con la intención de dárselo a la chica me suelta:

-          ¿Y ahora qué?

Y sí, lo hizo con toda la enfatización y gestualidad propia de una chulesca maleducada.

-          Y ahora nada, lo siento ……

A esto siguió entre dientes “hija de la gran puta”, “que te den por el culo”, “maldita zorra” o algo por el estilo.

Supongo que,  aunque entre dientes, lo tuvo que oír, pero la verdad es que tampoco me importa demasiado.

Y de camino a casa, he de reconocer que no me apetecía en exceso buscar el descanso del guerrero, y me paré en una hermosa terraza a disfrutar de un hermoso sol que aún estaba por languidecer aderezado por un hermoso zumo con unas hermosas olivas.

Pagué con un hermoso billete de dudosa procedencia moral y me dije:

¡A la salud de …………………..  qué cojones, a mi mala salud!

TRÁGAME TIERRA

Hoy he mentido.

Estaba leyendo la prensa en una esquina de la barra del bar, saboreando un café estupendo, supongo que por el entusiasmo mío, no por el del camarero al hacerlo.

De pronto me siento observado, no sé por qué, pero me siento observado. Como si del ordenador se tratase, minimizo mi atención a la prensa para abrirla a lo que me rodea y descubro que una chica me mira. En principio creo que me mira, luego empiezo a pensar que son suposiciones y al final creo que acaba por mirarme porque yo no dejo de mirarla.

Cuando mi mente sale a navegar, tarda en retornar a puerto.

Huelga decir que es atractiva, de otra forma no es que dejase de atraer toda mi atención, pero las cábalas mentales disminuirían notablemente.

Y al final, ¿por qué no?. Me he lavado, me he afeitado, estreno camisa, luzco un reluciente moreno fruto de horas al sol trabajando, pero que no se nota si no me quito la camisa.

Creo que me sonríe y yo le sonrío abierta y ostensiblemente. Empiezo a armarme de valor y busco desesperadamente la mejor estrategia para acercarme y ……………………

Aparece por la puerta un viejo amigo, la besa en los labios y viene a saludarme. Ella le sigue.

Después de repetir mentalmente que la tierra me tragase repetidas veces,  no encuentro más salida que una leve e inocente mentira. Le explico que hace un rato que la miro, que soy muy despistado, que me parecía cara conocida y que no lograba ubicarla y el toque final. Unto de verdad la mentira para que sea comestible.

-          Es que soy muy tímido, dudo mucho y me pongo nervioso, y estuve a punto de acercarme a ti, pero al final ya ves que no.

Supongo que salió todo lo bien que podría haber salido. La mentira tuvo la suficiente consistencia para salir del paso, y la revelación de una verdad un tanto íntima sirvió para calmar la mala conciencia que se me queda en esos casos, pero es que no supe salir de otra forma del entuerto en que yo solo, o más bien mi ego solo se metió.

Supongo que si mi amigo tarda diez minutos más en llegar, no me hubiese acercado a hablar con ella, pero seguro que me hubiera dado tiempo para enamorarme de ella.

Y no es que me gusten todas ni que me enamore de todas, es que soy todo amor y reboso cariño, y  la mínima muestra de amor o cariño que recibo produce un efecto imán en mí.

Afortunadamente, mi extrema timidez compensa las situaciones.

ODIO LOS TELÉFONOS

No sé si lo he dicho alguna vez, pero no está de más repetirme, odio los teléfonos.

La verdad es que no puedo vivir sin el mío, pero es que lo uso como reloj y como cámara de fotos, aunque a veces hable por él.

No me tengo por un tío raro, aunque tengo mis rarezas. Hablar con alguien sin verle la cara, sin gestos, es algo que me pone muy nervioso, y no le encuentro una explicación lógica porque dada mi extrema timidez, debería ser un buen canal de comunicación, pero no.

Odio hablar por teléfono.

El caso es que hoy, agotadas todas las posibilidades, tuve que realizar una llamada y al comienzo de la misma, me pidieron que por favor hablara más despacio. A partir de ahí susurré hasta que me pidieron que no cogiera tanta velocidad, que no me entendían nada. No sólo me puse más nervioso sino que me enfadé ligeramente y todo fue a peor.

-          Si no te conociera, juraría que has bebido.

-          Hace mucho tiempo que no me emborracho, pero mira, ahora mismo me está apeteciendo.

La verdad es que quería hacer partícipe de una buena noticia a una amiga y acabé con un disgusto que al colgar el teléfono sentí unas terribles ganas de estrellarlo contra el suelo.

Creo que hasta se me olvidó la buena noticia.

No soporto hablar por teléfono, que le voy a hacer. Un defecto más a añadir a la larga lista, lo que pasa es que aún no lo he asumido y por eso me fastidia.

No sé, mi costumbre es llamar para quedar, algo así como ¿dónde y cuándo?, y claro, en cuanto una conversación telefónica pasa del minuto, quizás por falta de costumbre, se me va de las manos y creo que hasta tartamudeo.

Creo que sea eso porque la otra posibilidad es la creencia de que el gobierno interviene todas mis llamadas, que vigilan todas mis palabras y temo caer en alguna trampa. Está directamente relacionada con la posibilidad de que a través de las hondas puedan entrar en mi cerebro y me lo laven o me introduzcan mensajes subliminares.

Quizás mañana me atreva y acuda a mi operadora de telefonía móvil para pedirles que me cambien el teléfono, quiero uno que tenga una buena cámara de fotos, mucha memoria, radio, mp3, vídeo de alta calidad y todas esas cosas interesantes, pero que no tenga teléfono propiamente dicho.

ALGO CORTO

Hoy me subí a un sitio muy alto y cuando comprobé que nadie me veía, mandé un beso a la humanidad.

Si alguien ha sentido algo húmedo en la mejilla que no busque explicación.

MEME ATRASADO

Hoy encontré la libreta en la que apunto las cosas que no quiero que se me olviden. Lo que olvidé fue apuntar el lugar en el que iba a guardarla. En fin, que descubrí que le debía a LA GARBANZA un MEME y que seguramente además, me había comprometido a hacerlo.

12 días después aquí estoy, dando la cara y pidiendo perdón.

Si es que soy bastante desastre, va a tener razón mi madre y es por eso que no tengo novia ni ná, que a lo mejor la tengo pero se me olvidó.

Bueno, aquí está:

Las normas son las siguientes:
1. Responder a las preguntas en tu blog.
2. Cambiar una pregunta que no te guste por otra inventada por ti.
3. Añadir una pregunta creada por ti.
4. Pasarlo a otras 8 personas.

¿Un buen lugar para relajarse?

Sentado/tumbado frente al mar.

¿Te echas la siesta?
Siempre que puedo. (Casi nunca, pero me gustaría).

¿Quién ha sido la última persona a la que has abrazado?
A mi madre y no hace ni diez minutos.

¿La última cosa que te has comprado?

¡Qué triste!, no lo recuerdo.

¿Qué escuchas ahora mismo?
Perpetuum Jazzile. Africa live. Lo descubrí ayer de casualidad y me tiene hipnotizado.

¿Qué tienes en tu armario del baño?
Nada especial, quizás dos mecheros que puedan parecer fuera de lugar, pero es que no contamino la casa con tabaco y me castigo a fumar en el baño, por respeto a los que viven conmigo.

Di algo de la persona que te pasó este meme.
Me gusta leerla.

Si pudieras tener una casa totalmente amueblada gratis en cualquier parte del mundo, ¿dónde te gustaría que estuviera?

En cualquier playa del norte para poder disfrutarla todos los fines de semana y festivos y vacaciones y ….. lo que pudiera. Que no estuviera muy lejos.

¿Lugar favorito de vacaciones?
Sol, playa, agua caliente y poca gente. Cualquiera que tengo eso.

¿Cuál es tu té favorito?
No uso, soy de café.

¿Qué tipo de música te gusta?

Me suele gustar de todo y escucho de todo, pero me quedo con las cuatro patas del rocanrol, Rosendo, Barricada, Extremoduro y Marea.

¿De qué te gustaría librarte?
De mis defectos de carácter.

¿Qué querías ser de pequeña/o?

Futbolista y cantante de Rock.

¿Qué echas de menos?
Tener tiempo, una novia, vacaciones ………..

¿Un sueño?
Ser feliz y aclamado en silencio por multitudes, je je je.

¿Eres optimista, pesimista o realista informado?
Pesimista en vías de desintoxicación.

Si pudieras ser otra persona, ¿quién serías?

Dios.

¿Vivirías tu vida de otra manera a como la vives ahora?

En ello estoy.

¿Volverías a crear el blog?

Sin dudarlo un segundo.

La pregunta de Nameji es: NO podrías vivir sin…
Sin inconformismo.

La pregunta de María es: ¿Con que celebridad te identificas?
Con ninguna.

La pregunta de Adegea es: Físicamente, ¿quién es tu hombre/mujer ideal?

Hannah Montana. Bueno, con 20 años más.

¿si tuvieras que escoger una canción como carta de presentación, ¿con cuál te quedarías?

Maneras de vivir de Leño/Rosendo.

¿qué es lo que te gusta hacer en tu tiempo libre?

Practicar sexo, pero ………….. navego por interrnet, leo y camino a ritmo de paseo.

La pregunta de La Ratona Presumida: ¿en el armario de qué famosa/o te gustaría perderte?
En ninguno.

La pregunta de Montoyica: ¿Cual es la combinación de colores que más usas?
No está bien decirlo, pero esto lo tendría que responder mi mamá. Ella cariñosamente se ocupa de eso y de casi todo.

La pregunta de Nassus: ¿Cómo reaccionas si te dejas el teléfono móvil en casa?
Me encuentro un poco perdido porque lo uso como reloj, no por otra cosa.

La pregunta Nuku-Nuku : ¿Sexo con amor o sin amor?

Con amor pero sin él también.

La pregunta de Melora: ¿Con quién te has reído por última vez?
Con mi padre ésta mañana. Metí el café en el microondas y no le di a la rueda. Me hizo muchos chistes hasta que se cansó.

La pregunta de Gordi: ¿Tienes curiosidad por conocer más a algún/a bloguero/a que sigues?
Si, rotundamente.

La pregunta de Aliere es: ¿Qué manía no soportas o soportarías de tu pareja/compañero de piso?

No lo sé. Quizás como creo que yo tengo muchas soy más comprensivo.

La pregunta de Deirdre: ¿Más Allá o Reencarnación? ¿Qué te apetece más?

Me apetece el acá y ahora, pero creo que soy más del más allá.

Mi pregunta: ¿eres más racional o pasional?

Me gustaría ser racional, pero creo que soy pasional.

No he cambiado ninguna pregunta porque no me ha disgustado ninguna. En cambio no se lo pasaré a nadie sino que esperaré pacientemente que 8 personas lo cojan.

La pregunta que añado es:

Con la pareja, ¿Cena romántica o excursión?

BUSCO

Ante la proliferación de la redes sociales en internet, uno no puede, no debe quedarse atrás. En ciertos círculos sociales está no mal visto, pero te quedas un poco fuera de juego.

Resultaría cuanto menos engorroso tener que explicar que eso de lo que están tan enamorados no supone poco más que un sucedáneo al lado de tener un blog,          que además de mostrar fotos y escribir mensajes, las opciones son infinitas. Pero cómo explicar eso y decir que tienes uno, pero que es secreto.

Al final, lo más sencillo es hacerse una cuenta y seguirles el juego.

Además de comprobar lo infantil del invento que consiste en poco más que poner fotos de uno mismo retocadas y fotos con amigos (puede ser que como yo no tengo de eso pues ……) y esperar a que alguien, que por lo que veo ven todos los días, las comente, poco más le encontré.

Me llevó un maravilloso tiempo perdido, pero también me dio que pensar, sobre todo a la hora de rellenar el perfil.

En un apartado me preguntaba lo que buscaba, amistad, relación amorosa ……….

Me detuve ahí, relación amorosa.

Entonces puse sexo sin compromiso inferior a 2 horas y sin tener que hacer la cama después.

Luego lo borré, pensé que si por casualidad había frotado una lámpara y el genio había aparecido, quizás me concediese ese deseo y me fui corriendo a una administración de loterías. Si me concedieran un deseo como parecía simular, que fuese bueno.

Y me acabo de llevar la sorpresa de que en mi perfil social, en el apartado de “busco” trae “que me toque la lotería”.

No sé si resultará simpático, pero al menos es sincero.

NO ME SALE NADA

Nada, que no soy capaz a escribir una letra, que sólo quiero escuchar música, que ………………..

MÚSICA AMANSADORA

La música amansa a las fieras y cuando me pongo como una fiera, sé que debo escuchar música.

Afortunadamente me encuentro mucho mejor de lo que me encontraba estos días pasados, pero a diferencia de los antibióticos, el abuso de la música, de la risa y de la alegría, tiene efectos curativos, pero no secundarios.

A falta de sexo, nada mejor que una buena canción y unas risas y si van las tres cosas juntas, seguro que los problemas desaparecen.

Un par de canciones, sencillamente porque hoy me acordé de Manu y no fui capaz a escoger una de entre estas dos: