Me voy de fiesta dentro de unos minutos. Receloso y no entiendo el por qué. Por un lado hay un buen concierto que no me gustaría perderme, por otro lado no me apetece salir, me gustaría estar en casa tranquilo disfrutando de un buen libro o de una buena película.
Puede ser que los años pasan factura y ya no tengo la ilusión que tenía antes por las fiestas. Puede ser que uno sea más realista y sabe que al final las expectativas no se corresponden con lo que ocurre y que rara vez se pasa tan bien como se esperaba y acaba siendo un fracaso, aunque no se pase mal.
Pueden ser tantas cosas que al final puede que no sea ninguna de ellas, un mal día lo puede tener cualquiera, pero el día de hoy ha sido tan normal que a lo mejor no quiero estropearlo o temo estropearlo.
En fin, que me voy de concierto sin mucha ilusión y espero pasarlo muy bien, porque cuando las fiestas no se planean suelen salir mejor y las ganas de pasarlo bien no hace falta tenerlas, se deben de poner cada día y a cada momento.
Y no puedo flaquear ahora cuando he sacado adelante una semana bastante mala y el buen humor debe aflorar si o si.

A mi me ha pasado igual, una a veces prefiere quedarse en casa, en un plan tranquilo viendo una película o leyendo un libro. Ni siquera es por no querer areglarme y ponerme bonita, que incluso para quedarme en casa me baño y me perfumo sino que ya se dejan de vivir los afanes por las fiestas…
Saluditos.
Por: Marcela el Mayo 28, 2008
a las 1:17 am