Posteado por: barrenado | febrero 16, 2009

BARBA DE QUINCE DÍAS

–          Yo no sé por qué os cuesta tanto trabajo afeitaros todos los días.

–          Mira, voy a serte sincero. En mi caso es porque soy tan guapo y tengo el cutis tan bello, que me confunden con una mujer. Y para que eso no ocurra pues me dejo una barba estropeada de pocos días porque si me la dejara bien arreglada parecería postiza.

Quizás fuera una respuesta absurda y hasta cierto punto maleducada, pero al fin y al cabo, qué le importa si yo me afeito todos los días o no cuando no la voy a besar jamás, y seguro que ni ganas tiene.

Es cierto que voy por la vida sin afeitarme todos los días y que quizás por eso no ligue (alguna disculpa creíble debo buscar), pero es algo que odio sinceramente.

Además, últimamente, a parte de los cuatro pelos que otrora fuesen peli rojos y ahora son canosos, se me ha puesto o me sale dura y fuerte que duele sólo de pensarlo.

Yo de siempre, quiero decir que no fue por causa de un accidente, he sido pequeñito e imberbe. Mi abuela siempre decía que el último estirón lo daría en la mili.

Un día me dije que la mili era para los hombres y no fui. Aún conservo la esperanza de dar el último estirón en la mili. Pero quizás la mili ha llegado a mí por no haber ido yo a ella. Creo que la barba se ha hecho adulta y el último estirón se quedó en casi nada. Atrás quedan aquellos maravillosos años en que afeitarse el sábado era más bien un gusto que una necesidad, la disculpa perfecta para perfumarse.

Qué retorcido soy, no me gustó que me dijeran que estaba sin afeitar y prefiero quejarme amargamente, disculparme o buscar excusas antes de hacerlo.

Mi camarera preferida tiene razón, no tengo perdón por no mantenerme afeitado a diario, aunque no tenga a quien besar. Y aunque huela bien y esté aseado, los pelos por la cara no son agradables a la vista, al menos como yo los llevo estos días, de unos días.

Mañana me afeito, apurado, a navaja y de abajo hacia arriba como los hombres, ahora como no te obligan a hacer la mili, como no existe, puedo decir que soy un hombre.


Responses

  1. ¡Uf! Qué peso me quitas de encima…

  2. Pues yo soy de los tuyos, tampoco me afeito todos los días. Una o dos veces, a lo sumo, por semana. Y en ocasiones especiales.
    Pero por problemas de irritación de la piel.
    Si tuviera un trabajo en el que tuviera que afeitarme todos los días, creo que me dejaría barba (como hice en la mili, que era obligatorio afeitarse todos los días).

  3. … a mi me gustan los hombre con barba de 2 o 3 días… porqué tanto afeitarse? Luego parece que le estás besando el culo a un bebé…


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