Posteado por: barrenado | abril 25, 2009

VIDAS EJEMPLARES, HISTORIAS EJEMPLARES

Hubo un tiempo en que me aficioné a leer biografías, luego dejé de hacerlo, quizás me pasó como con las fotografías ahora. En un caso pensé que tanto leer las vidas de otros me despistaba y me olvidaba de vivir la mía, en otro he pensado que tanto tomar fotografías me despista de ver el mundo, ese afán por capturar momentos y paisajes me impide verlos y disfrutarlos.

No sé, pero el caso es que ayer buscaba un casual encuentro intencionado, fui a un bar que frecuenta un amigo mío para propiciar un azaroso tropiezo en nuestros caminos.

Mi amigo atesora una fabulosa historia, al menos eso me parece. Tras una tortuosa relación sentimental que en muchas ocasiones compartió conmigo buscando consejo, alivio, o simplemente que le escuchará, su vida cambió radicalmente de un día para otro. Tras la enésima discusión con su pareja y tras la enésima amenaza de acabar con todo, ella recogió sus cosas de la casa y se fue,  de la misma forma que había hecho varias veces. Era viernes y después de atormentarse durante un tiempo en la casa vacía, decidió salir y emborracharse para olvidar, para creer que se olvida creo yo. Antes de emborracharse su vida se cruzó con una chica, hablaron, bailaron, se gustaron y acabaron juntos la noche.

Al día siguiente quedaron para comer, se divirtieron y ella acabó durmiendo en casa de él.

Aún sigue durmiendo con él, desde aquel día, en la misma casa y de esto hace más de diez años, porque diez tiene la niña mayor de las dos que tienen.

Me gusta esa historia que como él dice parece sacada de una película. Tan fácil y a la vez tan difícil porque tampoco es que su vida fuera un camino de rosas, pero en el fondo y como resumen muy resumido, su vida sentimental fue así. Después de sufrir lo insufrible por amor, el amor le curó del desamor de un día para otro. El sabe que me gusta su historia, por eso no duda en recordármela cuando mis dudas sobre el amor aparecen en nuestras conversaciones.

Faltan 59 días para que llegue el verano, 59 días para que se acabe la primavera y debe de ser que me gustaría enamorarme en primavera, que ésta se empieza a acabar y que quería que mi amigo me contara su historia para levantarme la moral.

Qué le voy a hacer, me gustaría enamorarme en primavera y morirme en un mes de octubre, porque octubre es un mes rojo y la primavera es verde, digo yo.

El caso fue que me quedé con las ganas de que me contara otra vez su historia de amor, su vida ejemplar, en este caso, para aferrarme a ella, al azar, a la esperanza, para seguir soñando un día más que a la vuelta de la esquina me espera algo y poder hacer la pregunta que tanto tiempo espero poder hacer.

¿Dónde has estado todo este tiempo?


Responses

  1. Te iba a dejar el mismo comentario que a Raquel, pero como ya está escrito en su blog lo lees y ya está.
    Todo, menos lo del beso.
    Para ti un abrazo.

  2. Me quedo con el abrazo, el beso se lo doy yo a Raquel.

  3. La vida está llena de coincidencias, ¿verdad? Jejeje. ¿Significarán algo? Besitos a los dos, pero por el lado izquierdo…

  4. … me ha gustado… La primavera, para mí, es como el arcoiris, y octubre, es de color marrón… no sé por qué ;))
    Vengo de “Quiero dormir”, un saludo.


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