Posteado por: barrenado | febrero 20, 2010

EL LOCO DEL CAFÉ

Mañana espléndida, sol, cielo azul y un frío de los que despeja la mente. Pienso rápido, bastante frío paso trabajando como para pasar más un sábado, unos pasos y al bar de debajo de mi casa.

Café, prensa y acodado en la barra. Entra una mujer con una bolsa en la mano y se pone a mi lado. Empieza una conversación con la camarera y aunque en mi ramillete de defectos no está el cotilleo, me pongo a escuchar. En realidad escucho porque me han distraído de mi sabrosa lectura. Y de pronto llega:

– ¿Has comprado algo?

– Mira que zapatos me acabo de comprar, un capricho, los vi y eran baratos y ….

– Ya, se llevan ahora mucho así, raros y feos.

Quiso la diosa u odiosa fortuna que me pillara con la taza de café en la boca, no pude reprimir la risa y medio soplé, medio escupí el café encima del periódico, a la vez que me atragantaba.

Todo en uno, tosía, me reía y con un gesto infantil limpiaba el periódico con la manga, lloraba y lloraba, no sé si de risa o de qué porque al coger unas servilletas rompí el servilletero y mientras trataba de armarlo rematé la faena tirando el resto del café con el codo.

Después de todo, de unos minutos realmente agónicos, me atrevo a mirar a mi izquierda y está la señora mirándome mientras sostiene sujeto por el tacón un zapato verdaderamente difícil de calificar.

Aguanto la respiración, pero en vano, la risa es vana, va y viene cuando le da gana, rompo en otra carcajada.

Acabo por buscar la salida más fácil, me voy al baño, riéndome y llorando.

Aplacado el ataque de risa y pasados unos minutos, salgo y regreso al pringoso periódico.

Amagan nuevos ataques de risa que aplaco favorablemente con intermitentes cortes de respiración, pero acabo por irme por miedo. Pago y pido disculpas por lo sucedido.

Un tío serio, taciturno, que sólo toma café, que lee todos los periódicos y apenas habla con nadie. Ahora sumamos que se ríe solo. Si había alguna esperanza en el resquicio de mi mente de que no creyesen que estaba loco, ahora ha quedado disipada del todo.

Sólo espero que los zapatos fuesen cómodos, porque  guapos ………..


Responses

  1. Hubiera dado algo por estar allí contigo.

  2. ¡¡¡Jajajajaja!!! Barrenado, me encanta cuando te pones irónico. Me he reído mucho con tu anécdota, loquito del café… Un beso.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: