Posteado por: barrenado | julio 26, 2010

COMO TE DIGO LO UNO, TE DIGO LO OTRO

Sábado por la tarde, me levanto de la siesta y salgo disparado de casa. No estoy de buen humor y parezco un perro con pulgas. Encamino mis pasos a un bar y retomo el camino andado. Cambio de idea, me voy dirección a la cochera y juego con las llaves del coche, haciéndolas tintinear. Media vuelta de nuevo, me voy a casa de mis padres, que no deja de ser la mía, la mía de verdad sólo la utilizo para dormir alguna siesta y para refugiarme del mundo, para aislarme, para desaparecer por un tiempo.

Paso de largo, cruzo por delante del portal y rodeo los edificios de mi calle para ir disparado a coger el coche. Necesito despejar, sacudirme las pulgas. Me voy al pueblo de al lado que están en fiestas. Aparco lejos, camino rápido. Doy un paseo por los puestos de feria y por los carruseles. El sol me calienta la cabeza y me voy sintiendo peor. Vuelvo al coche y me voy al centro comercial.

Miro el reloj y descubro lo patético de la situación, seis de la tarde de un sábado y metido en un centro comercial. No hay lo que busco y encima no sé si es casualidad o qué, pero me encuentro rodeado de parejas con hijos y los carros repletos de comestibles. Y yo fuera de lugar, con las manos en los bolsillos, mirando sin ver.

Necesito respirar, necesito despejar, necesito sacudirme un hastío que me estrangula.

Necesito rock and roll.

Pongo la música muy alta, bajo las ventanillas y me refugio tras la gafas de sol. Recorro unos diez kilómetros de carreteras secundarias encajonadas en una vegetación verde y voluminosa. Subo a la montaña, respiro mejor, me calmo, sigo cantando bien alto.

Corono y me paro en el bar de la cima. Abrevo un cubata, maldigo a diestro y siniestro para mis adentros, y echo los malos espíritus fuera.

Bajo por el otro lado de la montaña, me tomo un café en el bar de mi pueblo y charlo animadamente con mis viejos amigos.

Vuelvo a casa y como una malva, como la seda, ceno y caigo rendido en brazos de Morfeo.

Ofuscado, como animal malherido, encabronado, busqué la paz.

Eso fue lo que en realidad pasó, pero no sería menos real, ni tan siquiera falso, que lo contara de la siguiente manera:

Pues yo el sábado comí abundantemente, dormí una espléndida siesta y después fui hasta las fiestas del pueblo de al lado, donde me paseé hasta que el calor me cansó, me refresqué en el centro comercial mientras miraba unas cosas y luego subí a la montaña, donde me deleité con un combinado, con las montañas rocosas al frente y el verde valle a la espalda. Al oscurecer bajé al pueblo a ver a los colegas, cené copiosamente otra vez, y me quedé dormido mientras disfrutaba con un buen libro.

¿A qué viene esto?; pues le pregunté a un amiguete del trabajo que cómo le había ido y me contestó que muy mal, que había estado en la playa con el niño, cuando no corriendo detrás de él, delante para entretenerlo. Que cuando no comía la arena, se la metía en los ojos. Que ahora al sol, ahora a la sombra, ahora al agua, ahora al baño, ahora a las rocas. Cuando no se escapaba, se perdía. Y la mujer tumbada al sol sin hablarle, enfadada y dispuesta a no mover un dedo para nada, porque el sábado se le había ido un poco la mano en la fiesta con la bebida y que no había atendido para ellos. Castigado, encima había dejado la cartera en el coche y ella se había quedado con las llaves.

–          ¡ Cualquiera se las pedía para decir que quería coger dinero para ir al bar, y encima una resaca de tres pares de cojones!

Con lo fácil que hubiera sido decirme que pasó el día en la playa, sin más.

–          ¿Y tú?

Pues por la mañana recorrí cuatro cafeterías y leí toda la prensa escrita que se puede comprar aquí, hasta la deportiva. Por la tarde desperté de la siesta y me puse a leer un libro hasta que se me hizo tarde, barrí toda la casa, coloqué lo que estaba desordenado y metí toda la ropa de cama en la mochila para que me la lave mi madre.

Pero tranquilo, que ahora te cuento lo del sábado, o lo del fin de semana pasado que aún no he contado a nadie.


Responses

  1. Siempre que alguien me pregunta como estoy digo bien… no es que no quiera que los demas me cuenten sus problemas, pero creo que ya tengo suficiente con mis vainas que cargar, para tambien tener que cargar con las de los demas… me gusta la version agradable u optimista del sabado. Espero que sea la real!!!… Buen Post

    • Bueno, a veces los problemas de los demás entretienen y animan, a mí me pasa que descubro que no soy el único que los tiene, je je je.
      Además tengo solución para todos los problemas de todo el mundo, pero para los míos no. Menos mal que hace tiempo que no doy consejos y me muerdo la lengua en esos casos, je je je.

  2. Yo siempre digo “bien” también, son preguntas de cortesia, hay gente que no distingue entre la cortesia y el interés, igualmente, el hecho de contar la misma versión en tono positivo, te anima…como contarla de modo negativo te deprime… siempre hay que buscar el lado bueno. Tu colega deberia estar feliz de tener mujer e hijo y de haberse emborrachado, reirse de ello, de hecho

    Siempre, versiones agradables, sirven para el equilibrio mental, te lo digo yo que sé mucho de éso,jaja

    • ¿Prescripción facultativa? ¿Tanto se nota que estoy desequilibrado mentalmente?
      No importa, te hago caso a pies juntillas, je je je je.
      Trataré de rebosar optimismo por los cuatro costados, al menos hasta que me cabrée otra vez, je je je.

  3. Primero. Me han encantado las dos versiones de tu historia. El artículo está escrito con maestría, así que te lo tenía que decir.
    Segundo y último. Tú necesitas uno o dos perros. Verás que no te queda tiempo de dar vueltas ni de ná… 😀

    • Muchas gracias por lo primero.
      Por lo último, seguro que es una buena idea, pero de momento cosas que no respiren, aunque estén vivas. No soy capaz de cuidar de mí mismo como para cuidar de nada.
      Hace muchos años mi madre dijo que cuando madurara y fuera responsable, me compraba un perro, aún no me lo ha comprado por algo será.


Responder a Ceci Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: