Posteado por: barrenado | mayo 30, 2011

ORGULLOSO

Hoy me voy a pegar un pequeño banquete egocéntrico, o tal vez no.

Iba a publicar lo que me ocurrió el sábado y al releerlo creo que fui consciente de la grandeza de lo que hice ayer. Ayer realicé la gesta deportiva más grande de mi vida. Bueno, si soy completamente sincero, tengo alguna duda, así es que para no faltar a la verdad ni de lejos, diré que una de las más grandes.

Ascendí a un pico importante.

Y aquí viene mi reflexión. Es un pico alto, pero los hay bastante más. El mérito de la hazaña reside en hacerlo en menos de dos horas, por la cara difícil venciendo un desnivel de aproximadamente 1000 metros. Y con el hándicap de haber sufrido fuertes diarreas desde el viernes por la noche. Además subí con otros tres montañeros, lo que se traduce en haber subido a un ritmo bastante más fuerte que el mío.

No puedo decir que fuera engañado, pero desconocía buena parte de la verdad. Me había informado primero y me habían contado que no era fácil, pero difícil tampoco, pero claro, se referían a la cara fácil por llamarlo de alguna manera, no por la que ascendí yo, y en unas tres horas. De todo eso me enteré cuando llegamos al coche ya que comentaba uno de los compañeros que había sido la más dura que había hecho y a raíz de eso  salió todo a relucir.

El caso es que en cuando llegué a casa y mientras estaba camino de la ducha, ya estaba planeando la siguiente, pero no cualquiera, tendría que ser mejor. Paradójicamente mejor quiere decir peor, más difícil.

Por la mañana temprano me pesé, es algo que no hago habitualmente, pero lo hice. 70.3. Justo después de ducharme y justo después de ducharme después de volver volví a hacerlo. 70.4.

A punto estuve de entrar en cólera. ¿Cómo podía ser?. Ciertamente cómo podía ser que 100 gramos empañaran tan magna gesta. Pero me dirigí a comer apesadumbrado.

Le comenté a mi madre que el pantalón que uso para ir a la montaña había menguado, que si lo había lavado de forma especial o algo, que notaba que me apretaba. Me miró sonriente y me dijo que seguro que habían menguado lo mismo que los platos de casa y señalando al que me disponía a dar cuenta en ese momento (menestra casera) me decía:

–          No ves como ahora rebosa y antes no. Va a ser el agua que hace menguar todo en esta casa.

Y justo antes de hundir la cabeza en el plato víctima de un repentino bajón de autoestima encontré la solución.

Masa muscular. Estoy ganando masa muscular fruto de mi buen hacer deportivamente hablando. Pero eso me lo callé. No hace mucho que hubo disgusto en casa por enfrentamientos irónicos. Y felizmente acabé de comer y me metí en la cama a descansar.

¿Por qué hubo disgusto en casa no hace mucho?

Porque mi madre me dijo que por qué no me afeitaba más a menudo, que parecía un marrano y le contesté que como era muy guapo de cara temía que me confundiesen con una chica.

Mal tomada mi madre, ¿no?.

No sé, pero creo que en la zona de la barriga es otra cosa que masa muscular lo que estoy ganando. A no ser que tenga un único y gran abdominal.

Mañana después de ducharme, me peso de nuevo.


Responses

  1. Jejeje. Seguro, seguro que es masa muscular. A mí me pasa más o menos lo mismo…

    • Pues entonces es masa muscular, no se hable más.


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