Posteado por: barrenado | junio 9, 2011

BUSCANDO

Lo sé, ya no por ser aficionado a la montaña, que lo soy, sino simplemente por haber volado en avión. Por encima de las nubes sigue brillando el sol.

Ante los contratiempos siempre reacciono de dos maneras, o se me viene el mundo abajo, o me vengo yo abajo. Cuando se me viene el mundo abajo me encuentro tranquilo, sé que es cuestión de tiempo el sobreponerme, levantar un poco la cabeza y elevarme por encima de las nubes. Cuando me vengo yo abajo es mucho peor, el cielo me queda muy alto y aunque siga sabiendo que por encima de las nubes está brillando el sol, me queda muy lejos.

Es como si tragase plomo líquido, me siento pesado y siento la necesidad de ovillarme, de hacerme una pelotita compacta, abrazándome a mí mismo y fundirme parapetado bajo las sábanas, como si por el mero hecho de bajar la persiana se acabara el día. El efecto avestruz, mis alas son las ropas de cama, mi refugio es mi colchón y mi sustento la almohada.

Esta vez no fue así, salí a la calle huyendo de mi tristeza, sintiéndome desnudo en medio de la ciudad, terriblemente abrigado en la playa. Echando pestes en silencio, llamando al silencio a gritos, buscando sin haber perdido nada.

No buscaba consuelo, ni ahogar penas ni siquiera compartir nada.

Como pollo sin cabeza deambulé por una ciudad extraña, un par de horas, suficiente para disfrutar encharcándome en mis desgracias. De la misma forma que su Dios no es de este mundo, mi dolor no es de este cuerpo. Y cuando arrastraba mi moral desvencijada, súbitamente me paré mientras caminaba, y desperté de un mal sueño al que me abandoné voluntariamente. Nada es tan grave como nos parece.

A mis años y abrumado por tonterías. Algún contratiempo, alguna cosa que no me salió bien, algún disgusto de nada.

Y ahí estaba yo, dramatizando igual que ahora, con la salvedad de que lo que escribo me desahoga y lo que siento me ahoga.

Hipocondríaco, pesimista y dramático, quien me entienda que me compre, quien me sufra que me venda.

Todo parece indicar que no me sale nada bien, pero lo intento, que es lo que importa.

Ya pasó, ya no importa, aquí no pasa nada. Desde el buen humor que ahora me acompaña el hielo se derrite y el agua hirviendo se refrigera.

Y sigo buscando, aunque no haya perdido nada.


Responses

  1. Joder, Barrenado, ¡qué bien lo has dicho! Me ha encantado. ¡Ole, ole y ole!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: